La Nueva Industria Audiovisual

Otra de las ilusiones de la TDT esfumada: las posibilidades del mercado iberoamericano

Una derrota comercial en toda regla para la UE: Argentina anunció su decisión de adoptar el estándar japonés de Televisión Digital Terrestre, inspirada por Brasil y sumándose a Perú. Con ello, los dos mercados más grandes del Cono Sur quedan fuera de la tecnología europea (DVB, que sí han adoptado Uruguay, Colombia y Panamá), a lo que se suma el que Mexico sigue la norma norteamericana. Todo pinta a que el resto del subcontinente caerá en manos de la tecnología japonesa.

Entre los argumentos que se manejaron en su día explicando el interés de la consolidación de la TDT y el desarrollo de la televisión interactiva, se llegó a aducir el potencial que para las empresas españolas adquiría el potencial de las mil licencias municipales y los esperados cientos de desarrollos de aplicaciones de todo tipo. Desde las de entretenimiento, hasta las de administración pública, banca, etc. Esa base de desarrollo y experiencia era una oportunidad excelente para extender esas aplicaciones a nuevos mercados que aprobarían su paso a la televisión digital. Esos nuevos mercados, se señalaba con el dedo, eran claramente los latinoamericanos.

Perdida la ilusión de la interactividad, se pierde la ilusión de la apertura de mercados. Alguien me dice que, en cierta forma, hace tiempo que se tiró la toalla en lo que se refiere a los esfuerzos diplomático/institucionales para conseguir decisiones más favorables a los europeos. Y que no debiera haberse tirado. Con todo, si el problema del retorno ha sido uno decisivo en España, cabe suponer que con infraestructuras menores como las latinoamericanas el ángulo interactivo del potencial de la TDT también se veía perjudicado, si bien precisamente por ser la brecha digital mayor es una buena forma de acortarla, sea cual sea la infraestructura.

Esto recuerda un tanto a la guerra por los sistemas de televisión en color en el que también compitieron sistemas americanos y europeos. La gracia consistía en que en Europa compitieron dos, el Secam francés y el PAL alemán. La vieja Unión Soviética creo recordar que fue el único gran éxito internacional del Secam que vió cómo el sistema PAL se impuso fuera de los entornos dominados por el sistema NTSC americano. Interesante fue la adopción en Argentina de la norma PAL en el momento del campeonato mundial de fútbol: estas decisiones tienen un altísimo calado político y diplomático y quién sabe los factores que entran realmente en juego a la hora de la verdad.

Un aspecto interesante del que no he podido averiguar el alcance: uno de los argumentos por la opción japonesa (teñida de brasileña) es que no va a existir pago de royalties. Como mucha gente conoce, Brasil es probablemente el estado del mundo más militante (o consciente, según se mire) de las consecuencias económicas de patentes y propiedad intelectual. Lo interesante será conocer el alcance de esa ausencia de royalties y hasta qué punto es una liberación de conocimiento y contribuye a crear unos servicios tecnológicos locales que suministren a la TDT y a otras posibilidades del mundo del vídeo digital e interactivo.

(Ah, y esto no es alarma: sólo son expectativas reducidas. La TDT es buena – podría ser mejor – y la TDT de pago es buena – podría ser mejor)


P.D: Hay referencias completas en La Nación (vía Juan Varela) y en ADN.es.