Otra de las ilusiones de la TDT esfumada: las posibilidades del mercado iberoamericano
Entre los argumentos que se manejaron en su día explicando el interés de la consolidación de la TDT y el desarrollo de la televisión interactiva, se llegó a aducir el potencial que para las empresas españolas adquiría el potencial de las mil licencias municipales y los esperados cientos de desarrollos de aplicaciones de todo tipo. Desde las de entretenimiento, hasta las de administración pública, banca, etc. Esa base de desarrollo y experiencia era una oportunidad excelente para extender esas aplicaciones a nuevos mercados que aprobarían su paso a la televisión digital. Esos nuevos mercados, se señalaba con el dedo, eran claramente los latinoamericanos.
Perdida la ilusión de la interactividad, se pierde la ilusión de la apertura de mercados. Alguien me dice que, en cierta forma, hace tiempo que se tiró la toalla en lo que se refiere a los esfuerzos diplomático/institucionales para conseguir decisiones más favorables a los europeos. Y que no debiera haberse tirado. Con todo, si el problema del retorno ha sido uno decisivo en España, cabe suponer que con infraestructuras menores como las latinoamericanas el ángulo interactivo del potencial de la TDT también se veía perjudicado, si bien precisamente por ser la brecha digital mayor es una buena forma de acortarla, sea cual sea la infraestructura.
Esto recuerda un tanto a la guerra por los sistemas de televisión en color en el que también compitieron sistemas americanos y europeos. La gracia consistía en que en Europa compitieron dos, el Secam francés y el PAL alemán. La vieja Unión Soviética creo recordar que fue el único gran éxito internacional del Secam que vió cómo el sistema PAL se impuso fuera de los entornos dominados por el sistema NTSC americano. Interesante fue la adopción en Argentina de la norma PAL en el momento del campeonato mundial de fútbol: estas decisiones tienen un altísimo calado político y diplomático y quién sabe los factores que entran realmente en juego a la hora de la verdad.
Un aspecto interesante del que no he podido averiguar el alcance: uno de los argumentos por la opción japonesa (teñida de brasileña) es que no va a existir pago de royalties. Como mucha gente conoce, Brasil es probablemente el estado del mundo más militante (o consciente, según se mire) de las consecuencias económicas de patentes y propiedad intelectual. Lo interesante será conocer el alcance de esa ausencia de royalties y hasta qué punto es una liberación de conocimiento y contribuye a crear unos servicios tecnológicos locales que suministren a la TDT y a otras posibilidades del mundo del vídeo digital e interactivo.
(Ah, y esto no es alarma: sólo son expectativas reducidas. La TDT es buena – podría ser mejor – y la TDT de pago es buena – podría ser mejor)
P.D: Hay referencias completas en La Nación (vía Juan Varela) y en ADN.es.
Hola Gonzalo:
Algo leí ayer por la noche al respecto. Creo que la decisión gubernamental adoptada por los Kirchner se sustenta en la que hace muchos años tomó el gobierno de Brasil, acogerse al estandar japonés de TDT.
La cuestión es que el modelo TDT en Argentina ahora es triple. Uno con el estandar Europeo que lo lidera Telefónica, otro con el estandar americano liderado por Clarín y por último el que mencionas.
Complicada situación, teniendo en cuenta la singularidad del país.
Un saludo.
No, no Enrique: el japonés es el estándar oficial. Ya es defintivo. Y claro que influye Brasil, pero también Japón que tiene muchos intereses y muy fuertes vínculos con Brasil y Perú, que ya lo tienen.
¿Ah si?
Pues mira lo que dice este…
http://www.sebalorenzo.com.ar/2009/08/29/television-digital-el-gobierno-actuo-en-forma-responsable/
Chupipanda power XD
Un abrazo
Pues dice lo que digo yo: que será la norma brasileña. Lo que sucede es que Menem aprobó la americana, pero no se llegó a implantar y se echó atrás.
Hola Gonzalo:
Evidentemente el entorno actual en cuanto a decisiones sobre sistema televisivo, es muy distinto al de los años 70 en América latina. En aquellos tiempos ya había sistemas de tv color establecidos y plenamente operativos en otras zonas del mundo. Primaron en aquel momento en especial, relaciones de tipo comercial entre paises y relaciones de producción y distribución de contenidos que se arrastraban desde los años 60; era natural que la mayoría optara por el NTSC-en algunos casos muy particulares primo la decisión política-. Hay que tener muy en cuenta que la TV latinoamericana tiene muy buena relación con la televisión norteamericana desde los tiempos en los cuales los productores cubanos a raiz de la revolución (e incluso antes) se desperdigaron por America latina enseñando a hacer televisión en vivo y por supuesto participando del tránsito de la radionaovela a la telenovela.
En la actualidad la cosa es muy distinta. En primer lugar hay un tema que es el de la cooperación técnica japonesa (en diversos campos) y la posición cada vez mayor de potencia como lo es Brasil. No cabe duda que la experiencia de los japoneses en HDTV ha primado, es un país que desde el estado y desde los 70 ya venia preparandose para este cambio y la NHK aunque canal estatal es también un centro de investigación. Japón ha hecho camino y por supueto hay paises con los que por lazos migratorios hay una empatia más que fuerte. Pero no es solo eso, la decisión de los broadcasters pesa y se ha hecho notar en la elección que ha tenido componentes comerciales y políticos. Así que por más que telefónica distribuyera descodificadores preparados para el sistema europeo, tratando de abonar el camino, esto no iba a cambiar la decisión que se ha tomado en los diversos paises que han escogido el sistema japones-brasileño.
El tema de las posibilidades del mercado iberoamericano para la TDT nos lo han querido vender aquellos que quieren que creamos que el tema aquí va muy bien y no es así. El caos creado tanto por los descos que y televisores que no están estandarizados y las disputas de todo tipo evidentemente se pagan. Al menos telefónica lo intento. A ver si tienen más suerte en el próximo cambio de sistema.
Saludos.
los japos han aprendido del palo con el GSM. Hay que tener el estándar y estar con él
Un desco de TDT cuesta 20 euros, no nos extarañe que los fabricantes de descos y tv saquen equipos que sirvan para varios estándar por eso de vender en todos los mercados. Al final al usuario le dará igual en que sector geográfico esté
De todas formas la TDT no es el estándar definitivo. Está claro que el siguiente paso será la HDTV