La Nueva Industria Audiovisual

Kakoe y la tele comentada

Cuenta Susana lo bien que lo pasamos profiriendo lamentos sobre el Saturday Night Life castizo; servidor se ponía intelectual en el EBE asegurando que, con el chat, hasta el programa más aburrido y penoso se volvía entretenido por la propia parodia de los comentadores; me recuerda Recuenco que hemos hecho horas de mesa y mantel hilando cómo enlazar unas cosas con otras y que el comentario se conecte con más eventos y sucesos. José Luis Vázquez le recuerda a quien quiera como en la fallecida QuieroTV la killer app era el chat de Gran Hermano. En mis presentaciones sobre la transformación de la televisión, yo añado un cuarto adverbio relativo a la trilogía de la personalización: además de ver lo que quiero, cuando quiero y donde quiero… la veo con quien quiero. Y sucede que twitter entra en nuestras vidas, crea una nueva forma de reflejar las conversaciones, las ideas flotan y va Jesús Encinar y las pone marco y las clava en la pared.

Tenía que ocurrir. Kakoe. Supongo que esta clase de nombres tienen que ver con la capacidad de hacer crecer el servicio en todos los idiomas – qué será, será; en una semana de nombrecitos, ha aparecido Yorokobu – y eso se me antoja estupendo. Comentar la tele o es divertido, o debe serlo, porque si no entendemos este producto como entretenimiento nunca podría ser. Quiero decir: que su primera misión es entretener y divertir, pero que me parece más que posible que esto sea una herramienta utilísima para muchas cosas más:

  • ¿Se puede crear una comunidad de recomendadores de programas de televisión? Bueno, qué corto me quedo. De visionado. Hay vida más allá de las cadenas generalistas, queda cable, internet, the sky is the limit. Aunque está claro que el comentario tiene su salsa en la contemplación conjunta de lo que se ve ahora, generalmente directo, los fans tienen la manía de pasarse informaciones unos a otros de dónde seguir gozando de las cosas que les gustan. Y esta escalabilidad no se le habrá escapado a los creadores. Ni le pasa despercibida a Recuenco, que ve en su Mirotele una simbiosis repleta de expectativas para el juego recomendación, perfiles, publicidad. Sueño de juguete inclasificable: la gente comenta con un perfil repleto de favoritos, su amigo lo ve pincha un botón y ¡zas! aparece una orden de grabación en su PVR. Y, mientras veo tele, líneal u on demand, algo me cuenta que el amiguete que recomendó está conectado y, claro, hablamos. ¿Cuánta distracción puedo efectuar sobre una narración bien estructurada? Quizá el experimento poco fino de Fringe indique que la televisión (el vídeo) social se ha hecho a la medida del país de Sálvame, de los talks shows de moral aceptable y dudosa, sitios en los que es una gozada cotillear.
  • Si el SMS es una forma de hacer dinero, cosas como twitter y el chat traen las malas noticias de que otro servicio telemático mucho más rico como elemento de contenido y participación destruye un modelo de negocio que ahora da lo que da, que es mucho. Teniendo en cuenta la aceleración de televisores preparados para conectarse a internet y la aparición de widgets para televisión, enchufarse a voluntad los feeds de twitters y kakoes puede ser cosa de niños. Conversaré con quien quiero, no contemplaré los sms de La Noria que, súbitamente, serán mucho menos divertidos. Lo que es peor: cadena y productora pierden el control y la monetización de la conversación. Si no entran al juego. Cuando toque, claro. Aviso a comentaristas «sector escepticismo»: sí, falta mucho para que se generalice, pero aquí hablamos de tendencias. Y ésta huele que apesta.
  • Mirando por la puerta trasera: ¿es una herramienta analítica poderosa para asociar y crear otra publicidad que tenga complicidad tanto en antena como en la conexión? Hay una herramienta de seguimiento de audiencias que va estableciendo minuto a minuto lo que sucede en antena. Por ejemplo: arranca cabecera telediario, presentador enuncia titulares, declaraciones del ministro… y a esos detalles que reproducen no solo la escaleta sino lo que se ve (en un reality sería: fulano le grita a mengano) se le asocia el movimiento de las curvas de audiencia de Sofres. Este instrumento sirve para comprender la conducta de la audiencia en función del contenido. ¿Puede un Kakoe convertir esta descripción en algo colaborativo? No sé si de paso le quita trabajo a Geca, por ejemplo. ¿Pueden vincularse los timelines de audiencias, sucesos y comentarios de forma que podemos tener comprensión cualitativa de las reacciones de los espectadores incluso de forma segmentada o filtrada? Es decir: de cada segundo, de cada suceso de antena, tengo no sólo cuántos lo han visto, sino una muestra de quiénes y lo que están diciendo y, por tanto, valorando, de lo que ven. Ahora pensemos que eso puede asociarse a publicidad de muchas y variadas formas, entre ellas hasta para forzar que la gente se detenga a ver el anuncio. Y siempre jugando con las tres pantallas (Kakoe en el movil ¿cuándo?). Suena bien. Tremendo recorrido.

En fin, señores Encinar y Calamonte, que ustedes saben mucho de esto de internet, que se sabe que perseveran y perseveran, que los proyectos les crecen y les aguantan: empujen esto, que tiene carretera por delante.