La Nueva Industria Audiovisual

El cine descargado: de Hollywood a Joan Jiménez pasando por los indies


En el formidable retraso que acumulo en la lectura de mis medios favoritos, tropiezo con este artículo de Variety de Scott Kirsner, el autor de un blog de los verdaderamente notables que es Cinematech. El artículo narra el dilema en el que viven las descargas de películas ante la ofensiva de Apple, que ya controla el negocio digital de la música (iTunes) y que puede hacerlo de nuevo, esta vez con el cine, si el caso Ed Burns, del que hemos hablado aquí, se convierte en un breakthrough. En castellano: un salto cualitativo. Kirsner aplica un calificativo a Apple que me resulta verdaderamente brillante: es el Wal-Mart de los medios de internet.

¿La conclusión? Algo sabido, que las descargas no despegan, que tardan más de lo esperado en hacerlo y que, ojo al dato, la dificultad de determinar un modelo de negocio que funcione bien. Vender, como está ocurriendo, descargas online al precio de DVD en una tienda resulta un tanto disparatado. Filmotech, el caso español liderado por EGEDA, cobra precios inferiores a los de la calle, pero la limitación que introducen los DRM y otros aspectos de uso de lo adquirido me crean la sensación – personal – de barreras para el éxito.

El momento es fascinante: Apple tiene la mayor cuota de mercado, el prestigio, el reproductor de moda y los estudios están literalmente asustados de que ni Joost, ni Hulu ni otros sistemas de distribución le hagan sombra y otorgen a Apple una capacidad de negociación lo suficientemente fuerte como para decidir los precios, motivo de la retirada de NBC del Apple Store.

Pero mientras se dilucidan estas cuestiones el mundo sigue su marcha. Si el modelo de negocio de los clásicos creadores de contenidos sufre porque lo difícil es cobrar las cantidades que se han cobrado por los vídeos domésticos y los DVD (por no hablar de las entradas de cine), si sufren porque su modelo clásico es el de el control de las copias en contra de la distribución libre y la transformación, los que buscan una oportunidad empiezan a dar las cosas por dos duros. No es sólo Radiohead: presten atención al caso 10Mph (diez millas por hora), el documental de unos tipos que lo dejan todo – una buena posición corporativa – para hacerse un viaje en un Segway a lo largo de EE.UU. Diez millas es la velocidad de los antiguos pony-express. La película se vende en internet, eligiendo el precio el usuario. Uno puede descárgarsela por un mínimo de diez centavos (a centavo la milla, eso que el coloquialismo americano llama one dime) o por casi siete dólares si se quiere un DVD como dios manda. Por cierto, la peli tiene sus premios.

He decidido pagar un dólar porque me ha apetecido: diez veces los diez centavos. Si tenemos en cuenta la paridad del dólar, he pagado veinte duros de los de antes, peseta arriba, peseta abajo, para tener la película en mi PC (tengo derecho a cinco descargas…), aunque pude haber pagado diez centavos, un regalo. Pero van más lejos: te venden un manual en pdf para vender documentales como el suyo por internet. También cuesta un dólar y se lo he pagado (si alguien lo quiere, que lo pida). ¿Cuántos dólares al día pueden recaudar? No sé si da para hacerse rico, pero juro que hay documentalistas que no recaudan eso todos los días.

La pregunta es por qué Joan Jiménez no lo hace. Miren, ha producido él sólo con su mujer un festín visual de cincuenta y dos minutos acerca del cambio climático. No esperen nada científico o una proclama política, es una reflexión personal de una calidad visual fascinante. Todo hecho en casa, con un croma, sus máquinas para efectos y buenas ideas… hasta la música ha salido de sus dedos y neuronas. Se ve libremente desde su página completamente gratis. Pero Joan, ¿por qué no pides un euro? Google checkout ha funcionado de forma impresionante en estas microcompras y está ahí al alcance de todos. También tú puedes explicar cómo hacer una película en casa con unos pocos dineros… y unas cuantas habilidades: el talento, que mueve el mundo (el capital, no tanto; extraño desenlace para los libros de Carlos Marx).

Pero puede que tenga una buena razón para no cobrar. Chris Anderson, el hombre del long tail y cuya síntesis del mundo futuro encabeza esta página de todos ustedes, acaba de anunciar la firma del contrato de su próximo libro. Pide ideas para acompañar el título. ¿De nombre?: Gratis. Es decir, cómo hacer dinero dando las cosas gratuitamente a la gente. Parece un imposible… pero haciendo este blog gratuitamente hasta a mí me han llegado propuestas para hacer algún dinero indirecto. Qué decir del anuncio de quienes pretenden dar coches gratis.