Abría su primera página el diario económico CincoDias la otra mañana anunciando la revolución del cine español por el comienzo de un nuevo proyecto de la productora gallega Dygra para la realización de una película de animación en 3D (proyectada en tres dimensiones, no únicamente producida mediante sistemas gráficos 3D). Ciertamente lo es, ya hemos comentado como en EEUU los resultados económicos de la proyección en salas de estos productos son más que notables, una verdadera esperanza de la industria. También hemos contado como la animación, el gran cine de espectáculo y hasta producciones de bajo coste están evolucionando a este sistema que, para crecer, necesita salas.
Las salas están creciendo con una lógica económica aplastante, pues se cobra más por la entrada y se trata de una experiencia con dos importantes virtudes: la primera, no es pirateable hoy por hoy; la segunda, ofrece un serio aliciente para competir con otras formas de ocio, una de las fuentes trascendentales de la llamada crisis del cine, por encima en mi opinión de cualquier excusa de la imposibilidad de controlar el contenido distribuido por circuitos informales o decididamente ilegales.
Pero el progreso de la proyección en 3D no es únicamente en el cine, sino que en la televisión también. Por favor, olvídense de las gafas y de otros dolores de cabeza. Philips ha desarrollado un sistema que permite disfrutar la experiencia de la visión en tres dimensiones sentado cómodamente en el sofá. Lo más demoledor es que los servicios de Telefónica I+D ya tienen preparadas las cosas para poder transmitir esa señal a través de Imagenio. Sí, han leído bien y han visto bien la foto de más arriba: se podrá ver televisión en tres dimensiones por la IPTV de Telefónica.
¿Y qué contenido pueden poner? Las más que buenas noticias para los productores y distribuidores es que puede ser prácticamente cualquiera. La segunda imagen que les adjunto es una demo que sirve para explicar cómo se toma una imagen en 2D para convertirla en 3D. La maravilla de la tecnología moderna permite la transformación y queda, se lo puedo decir, estupendamente. En el caso de los videojuegos es espectacular. Los deportes ganan en involucración y sensaciones.
Personalmente pienso que el 3D es, efectivamente, the next big thing. Y que servirá para estirar los modelos de negocio tradicionales pues, durante un tiempo, existirán barreras técnicas para controlar el contenido, además de ofrecer una experiencia de ocio que seguro que los creadores sabrán explotar para proporcionar nuevas sensaciones narrativas. También será bueno para la industria de servicios audiovisuales que podrá ofrecer nuevos servicios (la cruz: nuevas inversiones en un sector donde el endeudamiento y las amortizaciones en períodos imposibles son la norma). Pero al final, los bits se impondrán en su querencia por la libertad. Lo que seguramente sucederá es que se construirán los modelos de ingresos razonando ya desde la perspectiva de lo que la tecnología hoy hace. Pero puede que se disfrute de un período de nueva escasez que permita ingresar más confortablemente.