La Nueva Industria Audiovisual

Google, el derecho y nosotros


No sé si ha pasado desapercibido o no, pero creo que es una de las cosas más interesantes que han pasado y comentado en las últimas semanas: Andy Ramos refiere la condena de Google en Alemania por la violación de propiedad intelectual que supone el empleo de thumbnails en la búsqueda de imágenes del sitio norteamericano.

Andy explica muy bien cómo la ausencia de la doctrina del fair use en el derecho continental europeo crea una situación absurda que es necesario corregir. Esto plantea una reflexión importante que aquí hemos tratado de introducir en otras ocasiones al respecto de las diversas demandas que Telecinco ha interpuesto tanto a YouTube como en el caso de SLQH: el público blogosférico, meneameico y forero se ha despachado sin piedad contra la cadena de Fuencarral sin que nadie se haga la pregunta esencial: ¿y si tiene razón de acuerdo con las leyes?
Pedir a una empresa que cotiza en bolsa que no defienda sus intereses de acuerdo con las leyes vigentes es, simplemente, ridículo. Entiéndase: puede no hacerlo, pero si lo hace, le asiste la razón, mucho más si resulta que los jueces llegan a la conclusión de que su reclamación es acorde a derecho. Pretender que el derecho no existe por mucho que nos ilusione el mundo digital, asociado a esa libertad de los piratas anclados en sus bahías lejanas, es hacernos un flaco favor a todos. Las leyes deben cumplirse y si no sirven, deben cambiarse. Y son los votantes los que deben pedir los cambios a los legisladores.
Sostengo que la virtud de las demandas de Viacom, Telecinco y muchos otros, reside en que determinará cuáles son las reglas del juego para ganar dinero en un medio que se ha consolidado como esencial para nuestras vidas. Un medio que transforma drásticamente los fundamentos económicos y de gestión de la industria audiovisual. Creo que todos saben ya que tienen que hacer la transición, es legítimo que sepan qué reglas van a estar en vigor. Las reglas que no sirvan, tendrán que cambiarse. Pero no creo que tenga sentido disparar al mensajero: es posible que YouTube y Google no cumplan las leyes actuales. Aunque no nos guste la posibilidad de que eso cause algún tipo de reacción que, efectivamente, sería desgraciada para la sociedad digital. La tendencia protectora actual de los grandes propietarios de derechos a proteger su modelo de negocio y sus activos actuales más allá de lo que el espíritu de la propiedad intelectual implicaba, va a pedir cambios legales. Disparemos ahí.