No, no cabe esperar que de la noche a la mañana todo el vídeo se transforme en 3D, para empezar porque seguir usando gafas es un auténtico petardo, mucho más si existen diferentes formas de hacer las cosas que obligan a tener más de un tipo de gafas. Las cosas van por otro sitio.
Ya no se oculta que el crecimiento de las tres dimensiones en salas de cine está contribuyendo a la mejora del espectáculo y de la recaudación (sospechosas divergencias entre ministerio y exhibidores aparte -y yo sospecho más del ministerio): el estreno de UP con 141 copias en España es un símbolo de las esperanzas puestas en la película y muestra una presencia de equipamiento grande en un estreno también grande. El público, poco a poco, encuentra que el 3D es una buena razón para salir de casa y los creadores encontrarán caminos para aprovecharse del poder de inmersión de esta tecnología. Pero esto es gran espectáculo, ¿qué pasa con el resto del mundo, de la vida?
Las pruebas para ver 3D sin gafas en televisores convencionales son algo más que pruebas y funcionan perfectamente bien. Cualquiera puede pasarse por el flagship store de Telefónica en la Gran Vía de Madrid y verlo. Las empresas de servicios han sido invitadas a ver pruebas técnicas de todo tipo y en las ferias del sector estas cosas son frecuentes. Pero YouTube añade algo más. He dejado abajo un vídeo de gatos (de gato), un asunto clásico del contenido generado por el usuario. Tan insulso como todos los vídeos de gatos y, como todos los vídeos de prueba que ya hay colgados, algo tosco. Puesto a pantalla completa es mejor y con unas gafas que tenía abandonas procedentes de un Cinegames la experiencia es buena: muy envolvente. En la incrustación, elige por defecto el sistema de pantallas y no el de rojo/cian con el que lo veo yo, basta con ir al enlace original y elegir el sistema.
La clave es: ¿no tendrán deseos los padres de mostrar a sus recién nacidos y a sus niños pequeños reproducidos en 3D para el recuerdo y para hacerlo más divertido? You bet. ¿No querrán algunas marcas y empresas ser más persuasivos inventando piezas y gracietas en 3D para llamar la atención? Qué les voy a decir del porno, incluso del erotismo light que tranquiliza la conciencia de los vigilantes del terms of service de YouTube. Y eso lleva a una consecuencia: la demanda de medios técnicos para hacer grabaciones sin esfuerzo en 3D a nivel doméstico va a llegar más pronto que tarde. Las tecnologías sin gafas, una fuente de inversión a toda velocidad. Pantallas y cámaras para móviles, para vídeo y para foto. Y todo eso es mucho dinero.
YouTube tiene una exposición sobrecogedora. Que sea una ventana para la estereoscopia lo mismo empieza a crearles problemas con las majors y esta nueva fuente para poder piratear algo que se pensaba de piratería tardía. No me cabe duda de que YouTube pondrá todo su empeño en que ningún material protegido le estropee la fiesta a sus clientes más deseados, pero abierta la veda, en otros sitios se hará. Sin embargo, las posibilidades son mucho mayores que los riesgos: ¿Veremos pronto los trailers de cine esteoroscópico pudiéndose ver con sus gafas en plena promoción en YouTube? La tele no va a poder competir en eso en mucho tiempo. Además, probada en casa, lo más probable es que todos queramos ir a ver las películas a una sala grande y potente, con mucho mejor experiencia de usuario sentado en el ordenador.
Pronto, las pantallas sin gafas en su hogar. No se lo pierdan. El segundo vídeo es en el que se explica cómo funciona el sistema. No sale en los embeds, como dije, la casilla para elegir el tipo de gafas, pero en la página de YouTube se puede comprobar todo al detalle.