La segunda reflexión es cómo y a qué ritmo los hogares irán incorporando estas novedades: la gente que pasa por Alta Definición y por los PVR’s no quiere volver atrás, ¿cómo funcionará el boca a boca? ¿Tendrá sentido vender televisores HD y 3D, presentados como el último grito, sin conexiones inalámbricas a la red de redes?. Con ello, la duda: ¿será aceptado por el público? Tarde o temprano, costará que el público no prefiera un partido de fútbol en 3D. Hay cuestiones técnicas que no lo hacen del todo perfecto pero, ay, cuando se para el balón y está la cámara casi en contrapicado del extremo que va a centrar al área, se corta la respiración.
Elevándonos en el bosque: los procesos de convergencia y mutación digital que empezamos a comentar en este blog hace unos cuatro años, están aquí y son realidad. Son realidad de mano de la industria de siempre, que está sometida a un cambio brutal para mantener sus rentabilidades y que se está viendo obligada a innovar aceleradamente, mucho más aceleradamente que en toda su larga y plácida historia anterior.