La Nueva Industria Audiovisual

Luces de las tres dimensiones

La intensa y amena explicación sobre los fundamentos técnicos de la estereoscopía que se pudo contemplar ayer en las jornadas de Ultimatemedia reforzaron mis conclusiones personales sobre un cambio que no se dudó de designar como tercera revolución tras el sonido y el color. La palabra reforzar no quiere decir, en este caso, blindar, sino que se refieren a un incremento de la percepción que uno se hace tanto de sus valores positivos, como de la dimensión de sus riesgos. A saber:

Varias personas han comentado en estas páginas sobre el pobre resultado futuro del 3D en el hogar. Incluso he realizado un artículo con las críticas que se hacen. Pero nadie debemos olvidar que la industria audiovisual está llena de profecías fracasadas por parte de sus capitanes de industria: creyeron que el sonido no gustaría y que la televisión no gustaría. Estuvieron a la altura de las ocho megas de Bill Gates, convine no olvidarlo. Cuando yo empecé intensamente mi vida profesional en el sector, la resistencia de los directores de fotografía y de los críticos cinematográficos a la experiencia digital era descomunal: se veía la evolución técnica no como un viaje hacia la superación del formato fotoquímico sino como una prueba de su falta de calidad. Y aquí estamos: el rodaje en película tradicional no ha muerto, todavía, pero ahora mismo ya es sólo un opción.

Créditos: la imagen pertenece a la galería de Normandie2005 y se distribuye con licencia CC.