Ahora sí, ahora no: TDT de pago en 2009
Los políticos tienen como gaje de su oficio el elegir palabras que pueda aceptar la opinión pública. Así, cuando el Ministro de Industria y varias cosas más, Miguel Sebastián, dice públicamente lo que el diario El País le entrecomilla (uno siempre duda de la precisión del periodismo como actividad, pero acepta el intento de precisión que supone), no queda más remedio que leerlo apartando las ramas del bosque:
«Es pronto para tomar la decisión, pero queremos una solución de consenso en el sector y estamos plenamente convencidos de que lo habrá en 2009. Por eso, es todavía pronto para tomar esa decisión»
Porque no hay consenso. Bien señala el mismo diario que las palabras presuntamente exactas de la Vicepresidenta del Gobierno (de nuevo, concedamos un margen a la suplantación de la realidad intrínseca a la producción de información) eran suficientemente precisas como para que ahora resulte chirriante y obvio decir que donde dijo digo ahora – otros – dicen Diego:
«A principios de agosto, la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, se limitó a señalar que la TDT de pago no estaba en las previsiones del Ejecutivo»
Lo que decía la Agencia EFE y reproducían los diarios digitales como textual y ennegritado en tan veraniega fecha, era:
«no está en los planes del Gobierno abordar la creación de una plataforma de Televisión Digital Terrestre»
Menos mal. Un servidor de ustedes, y creo que no es un lince, les advertía de su convicción de que se trataba del aplazamiento de un problema político. Un buen amigo me enseñó que siempre hay que mirar lo que hacen los fabricantes, y aquí el fabricante se llama Abertis. Abertis tiene los deberes hechos y puede enchufar los cables de cobrar en cualquier momento.