Y Joost fue a parar al cementerio (y2)
Por eso llego tarde al análisis de Om Malik sobre la muerte de Joost tal y como lo conocemos. ¿Por qué me interesa? Por una sola frase:«In the end, however, it all boiled down to a lack of content.» Al final, y después de todo, todo se debía a la carencia de contenido interesante. Un servidor dijo lo mismo con menos palabras .
Las otras razones que enumera son, en realidad, conocidas, incluído el efecto Hulu, pero lo esencial es que a mí, en el estado actual del video online, ya se me antojan simplemente como circunstanciales. A nadie le importa si Telecinco es burocrática o deja de serlo o si Abertis le da la señal como es debido. Lo que importa es que ha perdido su ciclo virtuoso de contenidos y ha perdido audiencia.
En el mundo online, la tecnología ya sólo es una herramienta y ningún proyecto puede ser juzgado por su estructura y emoción como start-up o sus virguerías tecnológicas: ya sólo cuenta la capacidad de crear una audiencia monetizable, asunto que se consigue con contenidos. Es decir, bienvenidos al mundo real, nada nuevo bajo el sol. El resto es gestión, pura técnica.
Alguien me preguntaba ayer que cómo veo el panorama. Yo le dije: en un momento de definición. Ya nadie cuestiona el vídeo en la red como mecanismo de distribución, sino que todo el mundo está buscando formas para encontrar clientes. Por debajo de la crisis y de las muertes conocidas, hay efervescencia.