Decía Luis Suárez que uno de los elementos grandiosos de las redes sociales es que, cuando no estás, la comunidad te hace el trabajo. Este es el caso de la compra de Motorola Mobility por parte de Google. Esencialmente porque, digamos todos la verdad, la confusión al respecto es, como poco, generalizada: entrar a estimar el valor de las patentes en juego es extremadamente especializado y mucho más allá de, como mínimo, mis conocimientos. Por ejemplo, este post de Carlos Domingo vendría a sugerir no sólo que las patentes críticas son pocas, sino que ni siquiera cualitativamente podrían ser las más interesantes al lado de otras opciones. Pero pronto se ha llamado la atención sobre el valor del deal para el futuro de la televisión conectada, con debate intenso en las listas de correo que comparto con lo que nuestro amigo Recuenco llama sospechosos habituales (aquí su versión del asunto de cara a la publicidad): Niko Muñoz enviaba un análisis sesudo sobre la circunstancia (Javier Lasa, otro). Motorola es el fabricante de un extenso parque de STB’s de las televisiones de cable, suceso que levantaría las cejas de la industria del cable al ver como la amenaza de GoogleTV puede colarse por su puerta trasera. Pero otro sospechoso habitual, el Sr Vázquez, advierte sobre la cuestión: el legacy – la herencia del parque instalado – de los STB’s de Motorola no suena a bicoca. Los tiempos de renovación son largos (pero Google puede pensar a la manera china y, ya saben, veinte años no es nada) y estaríamos ante muchos equipos antiguos y con unas prestaciones no demasiado convenientes para Google TV. Así que, ¿qué ha comprado Google pues? Sin duda, lo sabremos. Niko Muñoz ha comentado en nuestra lista lo que para mi es la única gran certeza: Google está también en el negocio del hardware, que se está calificando mucho más finamente como la creación de plataformas verticales. iPhone, iPad y iTunes también están en el negocio del vídeo, así que todas los detallitos parecen sumar.