Es lo que se dijo a sí mismo Peter Gabriel hace veinte años cuando vió el vídeo del apaleamiento de Rodney King, uno de los mayores escándalos de abuso policial que se recuerdan. Se descubrió gracias a un videoaficionado en la era previa a las redes que grabó toda la acción. Por ese hecho y esa reflexión se fundó Witness, una organización que se dedica a fomentar, divulgar y enseñar el uso del vídeo para difundir las causas de derechos humanos. Ahora cumple veinte años. Su labor se ha visto apoyada por YouTube y forma parte de lo que yo entiendo como audiovisualización del mundo.