Una  nota de prensa de TV3 anunciando el paso de sus emisiones de HD del estatus de “en pruebas” a “definitivo” lleva a recordar la complejidad de los cambios. La emisión contendrá, en el principio, un 20% de contenidos producidos enteramente en alta definición mientras que el resto será convenientemente adaptado técnicamente. La estimación de tres o cuatro años del titular es lo que puede durar hasta tener una producción completa en el nuevo estándar. La tecnología va mucho más deprisa que el consumo real y  mientras tantas veces hemos discutido sobre las tres dimensiones y la televisión conectada hacer algo como que la alta definición sea completa lleva lo que lleva. Así que suma y sigue. Y eso sin que el parque de televisores esté completamente renovado. Por supuesto, como nos tiene acostumbrados, la televisión catalana siempre adelante.