Dicen que dice un ministro: «Las televisiones autonómicas no tienen justificación, salvo en las autonomías con lengua oficial». No es el primero que dice que puestos a elegir teles públicas, mejor quitar las autonómicas, sesudos economistas se ponen a ello también. A mi se me ocurre que es ideológicamente sospechoso lo de preferir el centro a la periferia, pero ese entretenimiento se lo dejo a ustedes. Es que yo me apostaría varias cervezas con estas personas a que encuentro más argumentos para cerrar la estatal antes que las autonómicas si tuviera que elegir damnificados, ese problema común a todos los primeros ministros independientemente de su procedencia. Si las autonómicas sin lengua oficial no tienen justificación, ¿qué justificación tiene una estatal que compite – sí, compite – con privadas que emiten en su misma lengua? Por no hablar de lo dispuestas que están a comprar fútbol, tenis, cine americano y lo que haga falta sin que lo paguemos con el IVA que nos suben. Por decir algo.
16 julio, 2012 12:10 AM
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1. Escrito por Dany Campos
16/Jul/2012 a las 8:47 AM
Buen argumento, Gonzalo. Yo siempre he defendido la TV pública porque garantiza contenidos de minorías. Pero veo que cada vez esa necesidad es menor por la existencia de otras plataformas accesibles que los ofrecen. Mi propuesta sería ir reduciendo gradualmente el presupuesto de las televisiones públicas hasta su desaparición en beneficio de un proceso de facilitación de acceso a la información y a los contenidos digitales: más fibra óptica y más cultura de la conectividad.
2. Escrito por Gonzalo Martín
16/Jul/2012 a las 8:48 AM
Me parece que es el esquema más razonable.
3. Escrito por luisonazo
16/Jul/2012 a las 11:02 AM
TVE solo 1 cadena, no 2, específica más cerca de la 2 que de la 1 generalista y compitiendo con privadas, …
De la autonómicas
1- más coordinación y producción colectiva y/o asociada, (lo que se supone que debe hacer la FORTA)
2 – segundo cerrar por orden de bollo, … esto es bollo pequeño continuar, bollo mediano privatizar y bollo grande cerrojo, sin distincion de lenguas, el problema es el bollo, la proximidad, diversidad y raices son esenciales, cuando lo primero esta resuelto, la viabilidad.
Un poco bestia lo se, … pero es sentido común, creo yo.
¡¡Salud y libertad!!
4. Escrito por Nuria (editora con carrito)
16/Jul/2012 a las 11:35 PM
Yo, el poco euskera que alguna vez supe, lo aprendí gracias a que cuando nació la ETB solo había un canal, y supongo que para dejar contentos a todos, era en euskera con subtítulos en castellano. Como inmersión lingüística para los hijos de “inmigrantes” era fantástico (la oferta de dibujos y series era mucho mejor que la de la primera o la “uhf”). Pero luego crearon otro canal, y tuvimos ETB1 (en euskera) y ETB2 (en castellano), y ahora hay hasta un ETB3… Demasiadas teles y demasiado gasto, sin duda…
5. Escrito por Ferrancr
17/Jul/2012 a las 2:01 AM
Algunas dudas
¿Las privadas sin las publicas cubrirían la oferta de programas de la pública?
lo dudo…
¿Las privadas serían distintas sin las públicas?
Lo dudo…
¿El esfuerzo de hacer el mas insignificante programa semanal de la pública es viable en Internet?
Lo dudo…
¿Si tuviera que pagar por ver algún programa de la pública, me saldría mas barato que ahora?
Lo dudo… Mi aportación es proporcional a mis ingresos y gastos, no de dividir el total del (coste -ingresos) de las públicas por el número de españolitos.
¿El personal que trabaja (contratado o subcontratado) en las públicas es incompetente?
Lo dudo… en todo caso
¿El número de incompetentes que trabaja (contratado o subcontratado) en la pública es mayor que el que trabaja en la privada?
Lo dudo….
¿La privatización /liquidación de las públicas, generará empleos?
Lo dudo…
Y finalmente, parafraseando lo que se dice en las series de crímenes
¿Quien sale ganando económicamente con la venta/liquidación de la pública?
Yo seguramente que no…
6. Escrito por Gonzalo Martín
17/Jul/2012 a las 6:59 AM
@ferrancr gracias por venir. Yo tengo una respuesta sencilla a todo eso: gana el ciudadano que libera recursos para pagar fines alternativos. Esta es la esencia del problema de la tv pública. La competencia técnica de sus miembros es irrelevante y, en todo caso, serían como todos nosotros: personas que han de encontrar sus espacio profesional por sí mismos y no porque están protegidos. La oferta de la televisión pública está cubierta por todos lados en el sector privado, gratuito (ahí sí que lo es, la pública no es gratis) o de pago. Lo que la sociedad ofrece por sí misma es tan amplio que cualquier cosa más es residual o puede cubrirse por otros medios. Este texto mío te da una idea del enfoque que propongo.
7. Escrito por Ferrancr
18/Jul/2012 a las 2:49 AM
Liberar recursos al ciudadano? uh… entonces ya puestos también se podría liberar recursos al ciudadano descontando el coste de la publicidad que afecta al importe en las compras del ciudadano.
Podemos calcular la cifra en el documento Analisis_Economico_de_la_Televison_en España_2010_v3.pdf
Los ingresos por publicidad en las privadas fueron aproximadamente unos 1830 millones de euros y en la web del INE la última información sobre el número de hogares es 14.865.707 eso nos da que se podrían liberar unos
148€ para que cada hogar decidiría en que programas invertir.
Claro que con eso nos cargamos la actual ecosistema de televisión privado, pero por eso no hay que preocuparnos, por que la gente que vive de esto ya encontrarán su lugar en el nuevo…
En fin… como ves sigo teniendo mis dudas.
8. Escrito por Gonzalo Martín
18/Jul/2012 a las 8:35 AM
@ferrancr Con todo respeto, lo que afirmas no tiene sentido. Siquiera por la obviedad de que comprar un producto que se hace publicidad no es obligatorio (tampoco ver la televisión) mientras que el coste de producir una televisión “gratuita” se paga obligatoriamente. Considerar, además, que la publicidad no es un coste legítimo y que permite a las empresas dar a conocer su oferta y, por tanto, poder venderla, carece de sentido igualmente. El defecto del mercado de televisión privada no reside en la publicidad (por cierto, las hay de pago), sino en una regulación que no contempla la posibilidad de realizar un mercado verdaderamente competitivo: las licencias se entregan a dedo y son acaparadas por muy pocas empresas (ahora mismo dos se comen el 85% de los ingresos por publicidad, en función de lo que pase con la Sexta) cuando existe espectro de sobra para ser subastado y permitir que muchas más empresas puedan participar de ello si quieren correr el riesgo. Puede decirse que un porcentaje de la televisión pública estatal se paga con tasas a las privadas: es lo mismo, ingresos que el estado dedica a a una actividad innecesaria (existiendo un canal privado dispuesto a comprar el fútbol ¿por qué lo gasta el estado?) y que podría dedicar a otros fines. Como los recursos reales (otra cosa es imprimir billetes, que no es lo mismo, y que el gobierno español no puede hacer) no crecen ilimitadamente ni por arte de magia, la cuestión esencial de cualquier hacienda y cualquier democracia es decidir el reparto del gasto recaudado además de cuánto es necesario detraer del bolsillo del ciudadano para prestar unos determinados servicios. A ver qué dirían los votantes, si les dejaran, ante una hipótetica elección entre televisión pública y recortes sanitarios o educativos. No quiero ni imaginar lo que votarían los funcionarios si la cosa fuera con su paga extra.
La televisión pública carece cada día de más sentido ante el cambio tecnológico y la evidencia real de que muchos productos (que carecen además de audiencia de masas) son ofertados por el sector privado sin que se le impute a la Hacienda pública. Al final, son recursos limitados: los mil millones de Televisión Española son más que lo que cuestan las minas de carbón. Otra actividad no necesaria y que se mantiene artificialmente generando incentivos negativos a transformar los medios de vida de la gente. Vivimos enclavados en el paradigma del control político de la comunicación que se ha implantado en Europa que fue posible gracias a las barreras de entrada creadas artificialmente para la gestión del espectro. Eso se ha terminado. Pero ningún gobierno quiere renunciar a controlar una televisión que, por otro lado, cada día se ve (y se verá) menos: por el incremetno de opciones y alternativas de consumo de ocio y cultural y porque en un modelo lineal clásico ni siquiera tiene sentido generar oferta que apenas se consume: el coste de mantener las estructuras de televisión convencional a determinadas horas es, simplemente, despropocionado.
Y sí, si cerrara una televisión privada la gente tendría que buscarse la vida. Como tu y como yo.
9. Escrito por Ferrancr
18/Jul/2012 a las 12:24 PM
Sí, tienes razón que cargarse el modelo publicitario no tiene sentido ya que permite desarrollar un ecosistema, es decir un sistema estable y “protegido” que le permite crecer, o como tu resumes es un “modelo legítimo”, y se que dirás que no es lo mismo que la pública, aunque que yo sepa la pública también se ve afectada por regulaciones de empleo y ajustes..
Yo solo me he limitado a ampliar tu idea de que el ciudadano disponga de más recursos para pagar fines alternativos, una de las razones que argumentas para cargarse el modelo TV pública.
También estoy de acuerdo en tu exposición sobre la situación actual de TV y ciertamente logras convencerme respecto el impacto de Internet sobre una economía del ocio basada en la limitación de la oferta, aunque por ahora Internet solo lo utilizamos habitualmente un 40% de la población, es mucho pero no es 80% que habitualmente ve la televisión (son porcentajes que los digo de memoria, consultando el INE se pueden obtener los datos correctos).
Lo que si discrepo es en tu visión de que la misión esencial de la hacienda del estado es ser administrador del gasto y no tener en cuenta que también puede ser un sistema generador de riqueza, ni mejor ni peor que el sector privado. Ejemplo de lo que tu dices está el caso de Letonia, caso de “excito” para unos (FMI) pero a unos costes sociales altísimos (http://blogs.lavanguardia.com/diario-itinerante/laboratorio-de-rescate/),
No todos los “ecosistemas” son iguales, hay unos que favorecen la ampliación social de la clase media (para mi es un gran invento) y otros la deprimen o directamente la destruyen y es desde esta perspectiva que enfoco si el ciudadano sale ganando o no,no tanto en la dicotonomía entre sector público o sector privado.
De ahí mi lista dudas.
10. Escrito por Gonzalo Martín
18/Jul/2012 a las 7:50 PM
“un sistema estable y “protegido”
Sin tener claro el sentido de las comillas, no veo ninguna razón por la cual la televisión tenga que ser un sistema más estable o protegido que las zapaterías. La escasez generó la necesidad/oportunidad de regular lo que, por ejemplo, no aceptaríamos nunca con la prensa (ni que el estado tenga periódicos ni que haya que tener licencia previa, por mucho que las dictaduras han impuesto esas soluciones: lo que ya nos dice mucho de la bondad de la regulación televisiva).
” solo lo utilizamos habitualmente un 40% de la población, es mucho pero no es 80% que habitualmente ve la televisión”
Este argumento me lo plantean muchas veces alrededor de la idea de que “no todo el mundo tiene internet”. A ver, cómo decirlo: ¿y qué?. Es que yo no tengo el problema de que haya gente que no quiera tenerlo o no le encuentre el valor. Allá ellos, que son mayores. Esto es como cuando las estadísticas dicen también que hay gente que no lee ningún libro al cabo del mes o del año. O que no ha ido al cine o al teatro. ¿Qué? ¿Les compramos un libro a todos? ¿Les mandamos a casa una entrada para el teatro? Es que es lo mismo que financiar una tele pública y que luego los programas los vea no el 80% de los que ponen la tele, sino el 15% de esos. Ya es hora, yo creo, de dejar de considerar la televisión como una especie de consumo obligatorio sin el cuál no es posible la vida, ni recibir ni información ni educación. Si eso fue alguna vez así (un paternalismo como otro cualquiera), la evidencia de la realidad nos lleva a comprobar que ni lo es ni va a ser necesario en el futuro.
“puede ser un sistema generador de riqueza”
Puede serlo o no. Esa discusión creo que no se puede dar en sentido absoluto. Porque faltan los cómo, los dónde y los para quién. Desde el punto de vista de equidad, se puede ver como para todos los que viven subvencionados (empleados de RTVE, de las minas, determinados productores de cine y otras artes y espectáculos, liberados sindicales de la administración, agricultores, empleados de AENA, etc.) es una gran fuente de riqueza: ellos protestan y consiguen jubilaciones jugosas o prebendas impositivas. Yo, en cambio, no tengo nada de eso. Es decir, que cuando van mal dadas, hay gente que es más igual que otras. Sobre los cómo, podemos discutir: si el estado debe, por ejemplo, proveer más que producir (por ejemplo, si te vale el cheque escolar o no; a los suecos que lo acogen les va bien, al igual que estan migrando de pensiones de reparto a capitalizadas, ese ogro neoliberal) y, en todo caso, a quiénes, por cuánto tiempo y por cuanto. Si treinta años de subvenciones al cine o treinta años de PER no han logrado que el cine viva en el mercado y y las poblaciones que viven del PER lo sigan pidiendo (como los mineros lo suyo) puede ser que hemos diseñado un mal incentivo: es mejor enseñar a pescar que dar pescado, alguien olvidó lo primero. Y, si no se puede, a otra cosa, que a mi no me subvencionan; lo digno es que la gente se mantenga por si misma, y nada más triste, por ejemplo, que ver reportajes de television española en la que vemos jubilados en los parques que esperan modosos a que les suban la pensión: años de cotizar obligatoriamente para que esté en manos de otro tu dignidad, incluyendo los varios cambios legislativos que durante tu vida laboral y sin tu opinión hayan modificado tus condiciones para cobrar: siempre va a la baja. Y está el dónde. Un territorio puede lograr reclamar más que otro para el mismo reparto. Con tasas del PIB gestionadas por el estado de más del 40%,a lo mejor es tiempo de pensar que su capacidad de generar riqueza aumenta cuando va a la baja: menos normas y menos impuestos desincentivan la economía sumergida, verdadero síntoma de exceso de fiscalidad o regulación. Y Lituania tiene defensores.
11. Escrito por Ferrancr
19/Jul/2012 a las 2:19 AM
Bueno, creo que ha quedado claro tu punto de vista, parece que sigues los criterios del Consenso de Washington, que en cierto modo son los atacan al modelo social europeo. Por otro lado y como dato económico, los países que están sorteando mejor la crisis se adaptan más a los principios del Consenso de Pequín…que por desgracia tiene puntos oscuros como es el control autoritario, punto en el que estoy en total desacuerdo.
Pero ya que estamos de conversación, y dejando aparte nuestras diferentes visiones, tiempo atrás fui seguidor desde un principio del proyecto de Internet Balzac, del que me interesaba tanto los contenidos que producían como su modelo de negocio, proyecto que consideraba mas consistente y interesante que el de Moguzz del que yo no entendía que ventaja era que te contaran micro noticias, una detrás de otra, cuando puedes acceder al reader para ver los titulares de los distintos blogs que uno esta suscrito y seleccionar lo que te interesa.
A día de hoy es posible que tenga mas probabilidades de continuidad un proyecto equivalente a Balzac? Existe?
El financiamiento colectivo parece interesante, pero si he de hablar de mi experiencia personal, uno financia casi por el impulso de un momento (respondes a la llamada), pero tengo dudas en el caso de que sea un financiamiento con continuidad en el tiempo como si de una suscripción fuese, eso es un plus que me obligaría a pensármelo más y por lo tanto seguramente aparcarlo. No se si esto es mi caso particular o un modo de actuar común…
12. Escrito por Gonzalo Martín
19/Jul/2012 a las 12:29 PM
@Ferrancr Washington? No lo sé: Martín con sus defectos? De eso estoy seguro.
Por lo que preguntas: en realidad, Balzac nunca tuvo modelo de negocio. Su problema era encontrarlo. Todo ha cambiado mucho, porque entonces estábamos todos buscando modelos publicitarios nuevos que no fueran intrusivos. YouTube ensaya cosas variopintas y ha terminado haciendo lo de siempre: banners y pre-rolls.
Por el contrario, Mobuzz sí tenía posibilidades de ser viable a corto y vendió publicidad muy bien concebida. Lo que pasó es que su fundador no tenía mucho interés en desarrollar la parte comercial y ponía el énfasis en el crecimiento de programación y audiencia (en tres idiomas) más buscando la venta de la compañía que en mejorar los ingresos a corto. Una filosofía que, por ejemplo, puedes encontrar en Tuenti y es habitual en EEUU: construir una buena audiencia que ya inventaremos cómo sacarle dinero. Discutible, pero…
Mobuzz fue atractivísimo. Imitaba a los fundadores del formato: Rocketboom que lanzó a la fama a Amanda Congdon (la ge está en su sitio y es correcta) y que logró facturar grandes cigras. Las micronoticias se seguían, gustaban las presentadoreas y el formato se ha imitado a la extenuación. Pero en la muerte de Mobuzz hubo muchas fuerzas y algunas incompetencias.
Era otro tiempo. Alguien que hiciera Balzac hoy lo haría de otra forma pero sería seguro menos “experimentador”.
13. Escrito por Ferrancr
20/Jul/2012 a las 1:48 AM
Vaya! iba bien errado con la apreciación de los proyectos…