De nuevo en los medios mainstream, Los Angeles Times dedica un reportaje a la llamada cuarta dimensión y su desarrollo: la noticia ahora es que la empresa koreana que más ha trabajado por el desarrollo de esta experiencia incrementa su presencia en EE.UU: abre una especie de showroom en pleno Hollywood y se dice que están a punto de cerrar un deal para instalar doscientas salas en un circuito norteamericano. Doscientas son bien poca cosa en un país con más de 39.000 pantallas, pero todas las pruebas de mercado se hacen con gaseosa. No hay novedades impresionantes sobre lo que ya observábamos hace algunos meses, pero en este reportaje se añaden elementos que interesan: parece que en México funciona muy bien este tipo de espectáculo y lo que funciona bien en México, suele funcionar bien entre el público mexicano de Estados Unidos y viceversa. Con el peso en taquilla de la población hispana, puede decirse que es esperanzador para esta tecnología. Veinte grandes títulos anuales moviéndose más por la periferia que por el centro, ocho dólares más la entrada y la mitad de la inversión a cargo del exhibidor (dos millones de dólares por sala) junto al jefe de distribución de Fox diciendo que las películas que han hecho con los koreanos de CJ4DPlex «han tenido mucho éxito», configuran un escenario complejo e interesante a la vez.