Salt&Light es una fundación canadiense cuyo objeto es crear contenidos multimedia destinados a los seguidores del catolicismo. Desde un punto de vista editorial, crean documentales, entrevistas y magazines (en audio y vídeo) destinados a reflexionar sobre los preceptos y la vida de la iglesia católica y sus protagonistas. Distribuyen su contenido a través de cadenas de cable e internet (también móviles), creando el tipo de experiencia trescientos sesenta grados a las que nos vamos acostumbrando. He tenido que colaborar profesionalmente con ellos y he podido conocer algunas de los planteamientos del fundador y máximo responsable, el sacerdote Thomas Rosica. En resumen, el padre Rosica considera que la iglesia debe tener espacios debe poder llegar a sus seguidores con los medios de la comunicación moderna para favorecer la reflexión y la difusión sobre los principios de la fe cristiana dentro de lo que creen que es un mundo donde abundan los medios hostiles al catolicismo. De ahí que, por ejemplo, se haya dirigido a los jóvenes de habla inglesa congregados en Madrid estos días advirtiendo de la necesidad de reflexionar y profundizar sobre las ideas con una sentencia muy llamativa: “La Biblia no es Twitter”, aludiendo a la imposibilidad de debatir o profundizar en 140 caracteres. Tres son las cosas que, a mi juicio, son de interés: a) la combinación de publicidad y donaciones, parece normal al tratarse de una organización religiosa, pero creo que responde también a los modelos de comunicación minoritaria que están emergiendo y van a emerger por doquier: no hay publicidad ni subvenciones para todos y el pago por defecto dificulta la difusión b) una muestra más de cómo en las redes de comunicación de hoy la justificación de la televisión pública se extingue al ser las minorías que la clase política alude como excusa – falsamente, en realidad – las que pueden crear sus propios medios y c) una muestra más de cómo internet y la tecnología de hoy empoderan al permitir la creación de un discurso propio: no sólo por la ausencia de barrera de entrada que muestra el ejemplo anterior, sino por cómo están retransmitiendo en directo desde Madrid apoyándose en la propia red social que constituyen las organizaciones y militantes católicos.