En la discusión sobre el valor del mecenazgo como potencial substituto del habitual recurso a la subvención como forma de financiar la cultura, hemos visto que un argumento habitual es la falta de hábito de la población española a la cuestión, poniéndose como referencia la habitual proclividad anglosajona sobre la cuestión. Uno tiene sus dudas y cree más bien que es un problema de estructuras legales e incentivos. He dicho creo, no tengo pruebas. La Vanguardia publica hoy este artículo que recomiendo que se titula curiosamente “El Mecenazago salvará a la ciencia en España“. Si tiene razón el entrevistado, Josep Baselga, puede salvar la cultura en España. Hecha la salvedad de que uno cree que un término tan genérico no está en peligro sino todo lo contrario, merece la pena atender al argumento: “No lo dan, lo invierten. Cuando una persona o una entidad donan dinero para una causa, lo que esperan es que tenga un retorno. No será un retorno económico sino social. Pero espera resultados. Mi misión es saber comunicar qué nos hace falta para poder realizar la investigación y cuáles serán los resultados […] No se trata de pedir ni de vender. Se trata de tener clara cuál es tu visión, de tener un proyecto bien definido en que sepas qué quieres conseguir y qué necesitas, y de explicar bien las cosas tal como son”. Creo que vale para el cine, especialmente entendido como arte o de autor.