La otra tarde intercambié una serie de twits con Pepe Cerezo (¡gracias!): él llamaba la atención sobre cómo, a pesar del crecimiento de la idea crossmediática o transmediática, los ingresos de los medios (especialmente de la prensa) se estima que provendrán de fuentes tan tradicionales como el papel. La cuestión, para mí, no reside tanto en el mix de ingresos como en lo inevitable de la comunicación y creación de contenidos de nuestra época: si el papel da más (aunque Ballmer decía aquello de que todo sería digital en… nada), excelente, pero no veo a nadie renunciando a la web o al tablet. Otra cuestión es si en una economía digital el downsizing es inevitable y muchas empresas de medios serán inevitablemente más pequeñas. Anuncié que tenía escrita una pequeña nota que guardaba relación con el tema – la confusión de términos y cómo lo veo –  que había programado para hoy y que está en Noticias Transmedia. La idea de fondo es que lo transmediático sucede, queramos o no, y que es más una actitud a la hora de pensar y crear experiencias que una invención de una técnica. Derivadamente, no pienso que estemos ante un modelo de negocio en sí mismo. A ver qué les parece.